Trastornos del sueño durante la menopausia

Bien es sabido que cuando nuestro sueño es de mala calidad o no dormimos las suficientes horas nos sentimos cansados, nuestra concentración es menor, nos volvemos mas irritables … Numerosos estudios han demostrado que un sueño ligero e interrumpido conlleva consecuencias negativas en nuestro estado de salud. En el caso de las mujeres en la etapa de la menopausia ,debido a los cambios hormonales consecuentes de la alteración de los ritmos biológicos de la mujer hace que aparezcan sofocos nocturnos ( con color intenso y/o escalofríos), principal causa de despertares nocturnos y en consecuencia un sueño nada reparador. Esto puede provocar inquietud, ansiedad … y se traduce a importantes desajustes en nuestro día a día: irritabilidad. En definitiva sienten mermada su calidad de vida. El Dr Santiago Palacios. Director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer. Madrid. Nos dice: De las 7-8 horas que duerme un adulto, aproximadamente el 5% corresponde a adormecimiento, la mitad del tiempo corresponde a sueño superficial y el 20-25% a sueño profundo. Esta distribución se modifica con la edad, de tal manera que en las personas mayores el sueño se hace más liviano y ocurren más despertares nocturnos, disminuyendo considerablemente el sueño profundo. Las mujeres son dos veces más propensas a padecer alteraciones del sueño que los varones. En el caso concreto de la menopausia, son dos los trastornos del sueño que adquieren especial relevancia: el insomnio y el síndrome de apnea del sueño. . Un estudio de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Arizona, realizado en mujeres que empezaban a experimentar los primeros síntomas menopáusicos, mostró que, mientras que algunos otros síntomas típicos de este periodo pueden ser variables, el insomnio es la excepción notable, permaneciendo constante independientemente de cuándo han tenido su último periodo menstrual.

Los motivos por los que la menopausia puede contribuir a la aparición de insomnio son:

Síntomas vasomotores: entre un 50-70% de las mujeres presentan sofocos y calores nocturnos durante la transición menopáusica, asociados a la disminución de los niveles de estrógenos. Se presentan frecuentes despertares nocturnos debido a la repentina sensación de calor y sudoración, acompañado de palpitaciones. El estrés y/o depresión, ansiedad, temores y otros factores emocionales que pueden presentarse en esta etapa de la vida. Atendiendo a la naturaleza de los problemas con el sueño, los tipos de insomnio son:

  • De conciliación: dificultad para quedarse dormido
  • De mantenimiento: se producen frecuentes despertares durante el sueño. Algunas otras enfermedades, como la artritis y la artrosis, pueden también afectar al sueño.
  • Despertar precoz: el último despertar se produce como mínimo dos horas antes de lo habitual.
  • Sueño de mala calidad: la mujer duerme una cantidad de tiempo considerada normal, pero el sueño no es reparador.

Para poder realizar un diagnóstico de insomnio, es necesario que, además de las dificultades para dormir referidas anteriormente, se den una serie de consecuencias durante el día siguiente, tales como cansancio y fatiga, somnolencia excesiva, irritabilidad, mal humor, disminución de la atención y concentración y dificultades de memoria Proponemos como solución NeoRut, colocados en puntos estratégicos del cuerpo durante la noche y el día es clave para regular nuestro organismo a través de los meridianos de la acupuntura, pero sin necesidad de agujas. NeoRut es un sistema discreto, sencillo de usar y sin efectos secundarios, acompañado de unos hábitos de alimentación sencillos y saludables y seguir las 12 claves para un sueño reparador conseguiremos vencer a las desagradables sensaciones producidos durante la menopausia y no sólo eso, sentir energía, vitalidad y calma.

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